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Txt: José Medrano Fotos: Karen Vinueza
DANIEL SIGUE SIENDO EL MOTOR DE MI VIDA EN EL PISO 14 DEL SHERATON DE RETIRO LOS PERIODISTAS ENTRAN Y SALEN, HAY UN PEQUEÑO CATERING Y UNA ESTRUCTURA ARMADA PARA QUE LA BELLÍSIMA KARINA POSE PARA LAS FOTOS. LA IDEA DEL EVENTO ES PROMOCIONAR SU NUEVO CATÁLOGO DE PRODUCTOS, UNA RAMIFICACIÓN MÁS EN UNA EMPRESA QUE NO DEJA DE CRECER DESDE QUE LA FUNDÓ HACE YA CASI NUEVE AÑOS, CUANDO FINALMENTE DIO POR TERMINADA SU CARRERA COMO MODELO PROFESIONAL. CON 42 AÑOS LLEVADOS A LA PERFECCIÓN, LA AHORA TAMBIÉN “PRIMERA DAMA” BONAERENSE HACE SU APARICIÓN: IMPECABLE Y CON TODA LA DISTINCIÓN QUE LE CABE, POSAPARA LAS FOTOS Y ATIENDE A LA PRENSA CON UN OFICIO ADQUIRIDO EN MÁS DE VEINTE AÑOS DE CARRERA.
No paras de expandirte, ¿cómo surgió la idea de la venta directa? Es una idea que ya tiene su tiempo de maduración y surgió porque es algo que hace rato lo tengo dando vueltas en la cabeza. Además, con el tiempo le fui descubriendo sus secretos. La venta directa tiene varias ventajas que hicieron que me decida a lanzarla. Mirá, hay muchas mujeres a las que les encantaría trabajar pero que, por una cosa o por la otra, no tienen esa posibilidad: o no pueden dejar su casa, tienen chicos que cuidar o simplemente les cuesta salir. Los catálogos te dan la chance de organizar tus horarios y los límites los ponés vos: cuánto querés crecer, cuánto te querés esforzar o cuánto querés ganar.
En el tono de Karina se esconde algo de feminismo y pareciera que el proyecto es algo más que un mero negocio, es también una muy buena excusa para brindarle a las mujeres la oportunidad de generar sus propios ingresos.
Entonces es ideal para las mujeres que quieran trabajar desde de casa, ¿no? Sí, y es muy importante porque más allá de la ayuda económica que puedan aportar, es también algo que pueden conseguir por sí mismas, un crecimiento personal también.
Entonces para los que te quieran criticar podemos decir que también das trabajo... (Risas) Sí, claro que sí... Esta es una muy buena manera de dar trabajo.
¿Los catálogos incluyen todos tus productos? No, aquellos productos que están en el retail, en las perfumerías y demás, no van a estar en el catálogo, y lo del catálogo tampoco va a estar en perfumerías y farmacias: son líneas completamente distintas.
Karina, además de haber brillado en las pasarelas y ser hoy en día una empresaria exitosa debió acompañar a su marido en la política, y aunque siempre mantuvo un perfil bajo, se hizo cargo de la presidencia de la Fundación Banco Provincia, todo un desafío para una persona que viene de un mundo de moda y glamour. Aunque detrás de las luces y el maquillaje, ella esconde un costado solidario que explotó con la posibilidad de ayudar a los demás desde su rol de “Primera dama”, cuando Daniel Scioli, sin miramientos, le encomendó esta tarea que hoy lleva adelante.
Pareciera contradictorio, pero, ¿cómo hacés para combinar a la empresaria de moda con tu faceta más social? Son dos cosas diferentes y para empezar tengo la suerte de que en ambos lugares, tanto en la empresa como en la Fundación, cuento con la libertad de poder organizar mis propios horarios, lo que me permite hacer las dos cosas sin problemas. Por otro lado desde que nació la empresa yo encontré en mí un espíritu más solidario, de colaboración con los demás. Desde el comienzo hemos estado ayudando, al principio trabajábamos con MACMA, por el cáncer de mama, a quienes donábamos un porcentaje de las ventas, después lo hicimos con un hogar en Mar del Plata, de hecho este mismo evento de presentación va a tener un porcentaje de las inscripciones que va a ir dirigido al Hogar Pimpinela, que además de ser grandes amigos míos están haciendo un trabajo social enorme.
Entonces pudiste fusionar ambas cosas… Yo no los mezclo: como empresa colaboramos en comedores, ONGs, torneos a beneficio o desde el lugar que podemos. Después, desde el lugar de la Fundación ya es otra historia que no tiene que ver con mifaceta de empresaria.
¿Te parece que la gente de la Provincia de Buenos Aires es solidaria? Sí, absolutamente. Yo creo que la gente en el país es muy solidaria, también en la Provincia y eso es algo que lo podés ver cuando los problemas son graves, en esos momentos todos los argentinos están ahí. Esto es algo que veo mucho, no sólo con los programas que llevamos adelante, también hay muchas ONGs que se ocupan de organizaciones y comedores para niños, y todo eso es algo que se hace Ad Honorem y es un trabajo extraordinario. Cuando notás tanto movimiento por parte de la gente realmente te das cuenta que hay un trasfondo de solidaridad, de ayuda a los demás.
¿Se acercan privados a colaborar? Sí, y por suerte las empresas cada vez se acercan más. La verdad es que se necesita de la colaboración de todos, especialmente en los momentos difíciles.
Los ojos verdes de Karina y su calma al hablar no dejan lugar a dudas, en su nuevo rol dentro de la política no fueron pocas las veces que dedos acusadores cayeron sobre ella, y en todos loscasos salió indemne de acusaciones o malos entendidos. Tiene una mirada honesta y sus objetivos son claros: es empresaria y acompaña a su marido desde el lugar que le toca o mejor dicho: desde los muchos lugares que le tocan…
Sos empresaria, dirigís la Fundación más importante de la provincia de Buenos Aires, tenés que hacer de “Primera dama” y además llevar adelante una casa y un matrimonio. ¿Cómo lográs dividirte en tantas facetas? (Se ríe y levanta la mirada al cielo) ¡Hago lo que puedo! -risas-, confieso que en algunas cosas hago más agua que en otras, pero el poder organizarme la agenda es una gran ventaja. Supongo que en cuanto a la empresa y a la Fundación lo puedo hacer bien porque son dos cosas que me gustan mucho. Además no estoy sola, en ambos casos hay un grupo de gente que me acompaña.
¿Y como manejás el tiempo para la familia, para Daniel, para tu casa? Y bueno, últimamente se hace lo que se puede. Lorena (la hija de Scioli) por suerte trabaja conmigo y me acompaña tanto en la Fundación como en la empresa, así que a ella la veo más. A Daniel lo veo fundamentalmente durante el desayuno. A la noche, comotenemos muchos compromisos a los que vamos juntos, por suerte lo puedo ver más.
Fuera de todo tinte político, la historia de amor de Karina Rabolini y Daniel Scioli merece un capítulo aparte: están juntos desde hace más de veinte años, siempre los acompañó el éxito y la fama, y la política, aunque pareció separarlos -están divorciados pero se volvieron a juntar-, no logró matar a la pareja. Karina repite que ella se hizo al lado de su marido, algo que con los años no ha dejado de repetir y confirmar. Vale recordar que ella lo conoció cuando tenía apenas 18 años y que su historia incluyó peripecias como saltar de un edificio en llamas o tener que acompañarlo cuando sufrió aquel fatídico accidente en una carrera de off shore.
Siempre decís que Daniel para vos es un motor, ¿es tan así? Sí, realmente lo es… Daniel es mi motor, siempre lo fue. El tiene su carácter, yo el mío, pero siempre nos acompañamos.
¿Cómo se hace después de tantos años -y de tantas cosas- para llevar una pareja exitosa? La verdad es que últimamente estamos los dos muy ocupados, por eso siempre tratamos de aprovechar al máximo los momentos que tenemos para nosotros, sobre todo los fines de semana que quizás estamos un poquito más tranquilos y podemos estar juntos.
¿Alguna vez se te ocurrió meterte en política o jamás te lo ofrecieron? Mi carrera está dentro del ámbito privado y yo jamás pensé en lanzarme a una carrera política. Ni jamás me lo ofrecieron. Ni me lo ofrecieron, ni está en mis planes. El tener la posibilidad de la Fundación realmente me ayudó a poder dar mayor respuesta de la que podía dar cuando estaba sola con el teléfono intentando hacer algo por los demás, pero no por eso pienso meterme en política.
PING-PONG Un libro: “La mujer justa” de Sandor Marai. Un disco: no sabría decirte un disco, pero me gusta la música latina. Adoro a Pimpinela. Una comida: Asado. Película: nada que me haga llorar, ¡ya lloré bastante! (risas). Que sean comedias. Una prenda de vestir: un vestido negro, es un básico para mí vida. |