“mi trabajo es transmitir buena onda”
Imposible no reírse.
Ronnie Arias tiene la capacidad
de cambiar el humor
de la gente, mejorarlo y
alivianarlo sin dejar por
esto de tocar temas profundos
o trágicos.
Con una trayectoria que muchos envidiarían su punto bisagra fue “Kaos en la Ciudad”, programa al mando del recordado Juan Castro, que marcó la televisión Argentina y en la que tuvo una participación protagónica. Elegante, atrevido, simpático, profundo y sensible Ronnie Arias se sienta, pide un café y habla con Clubs & Countries.
Barrio de Palermo y no podía ser de otra manera. Ronnie llega puntual, anteojos negros, dos celulares y una energía contagiosa. Posa para las fotos con la soltura de una modelo profesional y habla a una velocidad de vértigo. Durante el mes de mayo estrenó programa en Cosmopolitan TV, un reality show en el que una señorita intenta conquistar a un hombre bajo el asesoramiento del propio Ronnie y su equipo de trabajo: Roxana Harris y Benito Fernández, quiénes intentarán darle un nuevo look y una actitud renovada. También vuelve a los programas periodísticos con La Liga y se convierte en un nuevo protagonista de la pantalla de Telefé. A pesar de haber quedado algo encasillado en ese lugar de “la loca” en Kaos, Ronnie pasó por todo tipo de programas, hizo radio, televisión y trabajó con personajes de la talla de Susana Giménez, Jorge Guinzburg, Elizabeth Vernacci y fue uno de los principales promotores de Fernando Peña. Con una asesora de prensa y su productor ejecutivo al lado se presta a la charla: comenta, se interrumpe, se divierte y divierte a todos. Ronnie habla, y vale la pena escucharlo.
Contame de tu nuevo programa en Cosmopilitan TV. Se llama “Cómo conquistar a un hombre en diez días…, o no” y es muy importante el “O no”, porque el participante, en este caso la víctima, tiene la posibilidad de decir que no: que no quiere seguir jugando, que no quiere conocer a la chica y la chica antes de saber si el participante se decidió, también puede retirarse del juego. El chico se entera luego de diez días, cuando ya se cruzó a la chica dos o tres veces en situaciones caóticas, en donde todo sale mal. Al final compra el bicho que vio la primera vez, no compra a la nueva y remozada señorita. El programa, aparte de tener la cuestión reality, tiene un cambio de look, como de Extreme Make Over. La idea es encontrar chicas que no sean 100% perfectas para dejarlas divinas. De todas maneras yo soy de la idea de que lo que gusta de una persona no es solamente lo que se ve, pero que la imagen lo es todo. Creo que pasa por la actitud, en eso de “la suerte de la fea la linda la desea”. Lo que hacemos es darles una actitud nueva, no cambiamos a nadie. Ese es el trabajo del equipo de Roxana Harris y Benito Fernández, que es la descarga cómica del programa. Si ustedes esperaban ver al Ronnie Arias de Kaos, lo van a encontrar en Benito.
¿Cómo viste a los hombres y mujeres de este programa? ¿Son muy histéricos? Sí, los hombres parece que hicieran una cosa para la cámara oculta y otra cuando le ponés la cámara enfrente. No hay cosa que les venga bien, o se achican, o quieren quedar bien, muy vuelteros. Las argentinas en cambio son más zarpadas. Muestran más que ninguna pero dejan tocar menos. Finalmente también son más histéricas: “No sé lo que quiero pero lo quiero ya”, diría Luca Prodan.
¿Y vos tenés una táctica para conquistar? No, yo sería más víctima, soy más como los hombres argentinos, creo que me cuesta mucho el ataque. Prefiero que me vengan a buscar, no por tener una actitud pasiva frente a las relaciones sino porque así como parece que voy tan al frente y que soy tan decidido, en definitiva es sólo una mascara para cuando se prende la cámara. Yo necesito que estén, necesito que me busquen…
¿Alguna vez necesitaste un Comando Cosmo? No, pero tengo a mi amiga Patricia Altra, a quien le pregunto mucho que me pongo, también a la persona que está conmigo en La Liga, porque solamente puedo usar colores pasteles y oscuros. De todas maneras te digo que vengo zafando, porque creo que me visto bien, soy de los que se viste más atrevido y mejor ¿no? Igual tengo mucha necesidad de preguntar, desde chiquito me disfrazaba y me probaba ropa, siempre me gustó.
¿Sos un fashion victim? Si, pero no solamente con la ropa, con los electrodomésticos, con las sillas, con todo soy un fashion victim. Estoy pendiente de todo, con la tecnología también, tengo cámaras digitales, reproductor de MP3, celulares… Se detiene, saca revistas, las muestra, muestra su celular, “Los Nokia ya superaron todo, ¿no? Mirá lo que es esto, dos gigas para escuchar música, cámara de fotos con lente Carl Zeiss, lo voy entendiendo de a poco, me encanta”.
¿Podés vivir sin los celulares? (Se ríe y mira a su productor) Son mi oficina, hacen horario de oficina, aunque en este laburo quizás son las dos de la mañana y seguís a mil, pero el viernes a la noche donde terminé me apago. Apago todo.
¿Cómo es Ronnie trabajando y cómo es Ronnie en su casa? Y el Ronnie de su casa es una de las personas más comunes del mundo, yo cuando llego al trabajo lo miro a mi productor y le digo, estoy para obedecer.
Parecés una persona avasallante, que te llevás todo puesto. Y no es así. Tengo un personaje en el cual llego a la producción y grito: “¡Mierdas, laburen!”, pero después pregunto que hay que hacer. Fui productor durante casi ocho años así que sé lo que esperan de vos y esperan que obedezcas. Si encima le podés sumar está buenísimo, pero mientras que hagas lo que piden ya está bien.
A pesar de lo que muchos creen, la carrera de Ronnie empezó hace ya muchos años. Con sus altos y bajos, ya a mediados de los ´80 hacía radio y a principios de los ´90 hacía “High Energy” con el Bebe Sanzo y su ingreso a la televisión tuvo que ver mucho con este programa. Según cuenta la leyenda -que Ronnie reproduce-, Romina Yan estaba escuchando el programa mientras corría en una cinta y moría de risa, el padre la vio y le preguntó de qué se reía tanto: “De uno que habla mal de mamá”, dijo. Así fue como Gustavo Yankelevich tomó el walkman e inmediatamente quiso conocer a Ronnie Arias.
¿Cómo fue tu carrera en televisión? Yankelevich me escuchó por radio y pidió que lo fuera a ver, así fue como entré. Me ofrecieron estar en “Jugate Conmigo”, y decir maldades de Cris Morena, después empecé a rodar por programas de Telefé. Me contrató el canal y trabajé de lo que venga: Rock n’ Pepsi, Super Match, hasta que en el ’98 Gustavo me pregunta qué quiero hacer y gracias a una productora llego a Infómanas. Ahí conozco a Jorge Guinzburg, fui productor y guionista, lo intenté meter a Peña, pero Fernando lo único que hizo fue que me peleara con la negra Vernacci. Era bastante divertido, pero yo la pasaba mal. Después pasé a producir “Tal para cual”, “Mis mejores amigos” y “Hola Susana”, al mismo tiempo fui Host para E! Entertainment Television durante ocho años. Te lo resumo: me llama Juan Castro, primero le digo que no, que éramos demasiados maricones juntos, me insiste, fui y lo demás es historia conocida.
Trabajaste en varios programas periodísticos ¿Cómo te pegan esas historias? Termino destruido, algunas notas las termino como si me hubieran tirado de un paracaídas. Me pegan y me pegaban también en Kaos. Nosotros decíamos, primero llorás con Juan y después te reís con Ronnie, pero en realidad se tocaban los mismos temas desde distintos lugares. Soy consciente de lo que pasa y soy muy sensible. Me parece que tengo la sensibilidad a flor de piel.
¿Qué similitudes encontrás entre La Liga y Kaos? Ninguna. O sí, los dos son programas testimoniales. En Kaos eran las cuatro miradas de Juan Castro sobre un mismo tema, porque éramos Juan y sus tres alter egos y en La Liga son cuatro miradas distintas. Ya las diferencias están en el slogan, en Kaos éramos uno solo, y en La liga cuantos más ojos miran, más ojos ven. En realidad tienen similitudes, también las tiene Andy (Kusnetzoff), y las tiene Gastón (Pauls). Somos todos hijos guachos de Polo. (Fabián Polosecki, pionero en programas testimoniales con “El otro lado” y “El visitante”)
¿O son todos hijos guachos de Juan Castro? No podemos hablar de Juan sin hablar de Polo, porque lo que hacía Juan era ser Polo, lo que hacíamos nosotros era lo que le sumaba al programa. Lo que pasa es que Polosecki era una heladera caminando, todo iba por dentro. La gente se podía identificar más con Juan, era más carismático, tenía ángel. Lo que la gente veía era más el ángel que el periodista. Lo que hacía Kaos es que no te mostraba la noticia si no que se metía adentro. Polo también te mostraba como un cirujano, desde adentro, pero nosotros éramos la noticia. Y ni Gastón, ni Andy, ni La Liga son la noticia.
¿Llevás el Ronnie de Kaos a La Liga? En La Liga tengo un rol y en Kaos tenía otro. En Kaos tenía que ser la contracara de Juan y todo tenía que estar exagerado, como estaba exagerado el drama en Juan, yo siempre dije que Kaos era un programa melodramático. En ese programa me puse en una lupa, estaba todo el tiempo gritando y matándome de risa, era todo chiste. En La Liga no tengo un personaje, es el Ronnie que ves acá enfrente tuyo.
¿Qué tipo de programa preferís? Mi sueño es un mix, hacer un Morning Show, que tenga la nota dramática y la nota de color. Yo me acuerdo cuando era chico de los programas matinée y los temas que tocaban, cosas frívolas y otras más periodísticas. Un poco lo que está haciendo Guinzburg ahora a la mañana. Me encantaría tener un programa así, es mi sueño para cuando sea viejo como Guinzburg, para eso estoy trabajando.
¿Por qué crees que la gente te quiere tanto? Yo creo que mi único talento es mi energía; ni siquiera es lo que digo, es lo que trasmito, es eso: buena onda. Me parece que es mi trabajo transmitir buena onda, me parece que no soy más brillante, ni más inteligente, ni más vivo que nadie.
¿Qué opinás de los programas como Gran Hermano? Ayer vi un poquito la entrada del Roña Castro y a Dolores Moreno que estaba como loca, alteradísima. Pensé que si estuviera ahí me sentiría más como Jacqueline Dutra que estaba muerta de miedo y de timidez que como los demás.
¿Entrarías a un programa así? Me parece que tendría que tener mucha hambre, pero no de comida, de plata o de fama, si no hambre a otro nivel, que yo no tengo. Creo que puedo hacer otras cosas, igual nunca digas nunca, porque puedo no tener otra salvación y caer en esa. Me da tristeza ver a cierta gente, la angustia de quedar encerrado, me sentiría ahogado, como entrando a la colimba.
¿Fuiste a la colimba? Sí, dos años ¡Ex combatiente de Malvinas, Papá! De que estamos hablando…, (con su voz más suave), “Soy un héroe”…
¿Sos un héroe de Malvinas? No, ni en pedo…, yo estaba encargado de entretener a la tropa.
Ping Pong • Un disco: Dos: “Grandes éxitos” de Cibo Matto y “Flash” de La Prohibida. • Un libro: “Carol” de Patricia Highsmith, es un regalo que quiero mucho. • Una película: “Carne Trémula” de Almodóvar. • Una prenda: Un par de zapatillas Adidas. • Una comida: Las albóndigas de Titi. • Alguien a quien admires mucho: Manuel Puig. Me encantan Mirtha y Susana. • ¿Mirtha o Susana?: Mirtha, toda la vida.