“Salgo poco de noche y me levanto temprano”. Mirada ganadora, palabra convencida, figura polémica. Atrás del personaje que se creó en el programa “Duro de Domar”, en donde funciona como panelista disidente, el Chavo Fucks tiene una sólida carrera profesional con más de veinticinco años en el periodismo deportivo, varios libros escritos y este año es también parte central de la renovación en la grilla de radio Continental. Este mes Clubs & Countries entrevistó al periodista detrás del peleador mediático que enciende la pantalla junto a Roberto Pettinato...
Texto: José Medrano Fotografía: Prensa Radio Continental
Algunos se preguntarán de dónde saca tiempo una persona que pasa la mayor parte de su día frente a un micrófono o en un estudio de televisión, y la respuesta es fácil: no lo saca de ningún lado. Diego Horacio “el Chavo” Fucks trabaja sin parar al punto de apenas poder hacerse un espacio para responder las preguntas de Clubs & Countries. Protagonista de una suerte de guerra mediática con periodistas a raíz de su postura de abanderado del antichimento, también se indigna cuando lo tildan de “políticamente correcto” y espera pronto volver a escribir un libro porque signifará que “tiene paz”. Pero la historia del Chavo comienza mucho antes de todo esto…
¿Hace cuántos años comenzaste con el periodismo? Empecé en 1982, en el semanario “La Palabra” de Berazategui. Para esos años ya había dejado de jugar al fútbol y estaba estudiando derecho. Pero esto (el periodismo deportivo) siempre me gustó mucho, entonces fui a pedir trabajo, me lo dieron y, mientras estudiaba, practicaba haciendo periodismo zonal. Estás en un lugar algo incierto: tenés un costado intelectual pero en un programa más farandulero.
¿Cómo te gustaría que la gente entienda al Chavo Fucks? Me gustaría que me vean como a un periodista de sólida formación, nada más. Hablar de intelectualidad me parece demasiado y vincularme con la farándula es injusto. Es cierto que Duro de Domar este año tomó cierto camino frívolo, pero no lo decidí yo, y no es lo que más me gusta. Pero así está la televisión, también, ¿no? Yo siempre trato de mantenerme al margen de ese costado. Aunque no olvidemos que en el programa también se habla del juicio a los represores, se siguió el conflicto del campo paso a paso, y hemos hecho informes políticos memorables.
Lo cierto es que el Chavo tiene un perfil que lo ubica entre el galán nocturno, el bohemio de la calle Corrientes pero con una mirada que también delata al tipo casero.
Además de periodista pareciera que sos un sex symbol, ¿Cuánto de Verdad y cuánto de ficción hay en esto? Es todo ficción, se trata de un personaje. Salgo poco de noche y me levanto temprano.
¿Te parece que a la televisión le faltan voces críticas? ¿Te gustaría ocupar ese lugar? Sí, faltan. Los periodistas políticos convencionales se la pasan haciendo equilibrio entre una posición y la otra. No sé si está bien decir “ocupar un lugar”. Trato de ser crítico y punto.
¿Te molesta que te tilden de “políticamente correcto”? Sí, porque ser “políticamente correcto” sería putear a los piqueteros, mencionar a la inseguridad como principal déficit, criminalizar la pobreza, apoyar al campo a ciegas, castigar al gobierno a ciegas o apoyar al gobierno a ciegas… No hago nada de todo eso. No trabajo para la clase media cacerolera ni para los desocupados, trato de que todos escuchen lo que pienso y poder aportar alguna idea.
¿Pareciera que estas en una cruzada contra los programas de chimentos? ¿Es así? No, no estoy en ninguna cruzada, simplemente me parecen un cachivache y que le hacen un terrible daño a la gente. Gastón Recondo y Luís Ventura están muy enojados con vos... Que estos dos personajes mediáticos estén enojados conmigo habla muy bien de mí como profesional y sobre todo, como persona. Desde comienzos de 2008 el Chavo también forma parte de Radio Contiental en su programa “Metrópolis” en donde ocupa el horario central de 15 a 19 y donde también puede salirse un poco del personaje de Duro de Domar.
¿Cómo está funcionando “Metrópolis” en Continental? Metrópolis está muy bien. La radio tiene tiempos más lentos que la tele, necesitamos meter cosas atractivas para que la gente no cambie de dial. Pero estoy muy feliz. Tengo a Omar Lavieri como columnista político de lujo, Cynthia García es dueña de una gran sensibilidad y Carlos Escobar y Alejandro Sanz son dos humoristas extraordinarios. Pude volcar todo lo que conozco de música -que por suerte es bastante- y eso tuvo gran repercusión. Era un costado mío que aún no había podido mostrar y que ahora la gente también puede conocer.
¿Si tuvieras que elegir entre radio y televisión, con qué medio te quedarías y por qué? Con la radio, sin dudas. Permite desarrollar una idea, discutirla, ampliarla, cambiarla. Es un medio fantástico. La televisión es otra cosa. Ahí hay que resolver en segundos y, a veces, lo que sale no es lo que uno intenta decir. A mí me gusta “Duro de Domar” más que “la tele”. Más allá de haberse dedicado por años al periodismo deportivo y hasta haber escrito libros sobre fútbol desde hace tiempo que tiene abandonada su primera pasión y los rumores sobre distintos regresos no paran de circular. Leí que te sentís en deuda con el fútbol
¿Qué te gustaría hacer para volver? Me gustaría ser el comentarista de Víctor Hugo. Creo que sería la única manera de que vuelva a trabajar los domingos. Pero no sé de dónde sacaron eso de que me siento en deuda: estoy feliz así, yendo a la cancha con mis hijos y no adentro de una cabina siendo puteado por tres boludos.
¿Tenés algún proyecto entre manos? ¿Cómo sería un programa de fútbol con Pettinato? Tengo un par de cosas dando vueltas pero que en este momento no tienen que ver con el fútbol. Son otros proyectos más tranquis, en cable. Y un programa de fútbol con Petti es impensado, él cree que la pelota pica porque tiene un conejo dentro.
¿Para cuándo un nuevo libro del Chavo? Ojalá que pronto, porque significará que tengo tiempo, que estoy en paz, que tengo tema (que lo tengo) y que tengo ganas de hacerlo.
Ping Pong Un libro.Cien años de Soledad. Un disco.Abbey Road, de Los Beatles. Una película.Tres, El Padrino I, II y III. Un lugar en el mundo.Dos, Valeria del Mar y Quequén. Una comida.Dos, milanesas y tortilla de papas. Una prenda de vestir.Un saco de cuero que me compré hace poco.