LUPA comenzó a finales del 2016 en la terraza de la casa de Paul Feldstein.
Este joven chef, luego de estudiar y trabajar en Francia durante un tiempo, volvió a Buenos Aires para trabajar en Sucre, donde conoció a Victoria Rabinovich, quien sería luego su compañera.

Al inicio, LUPA era una terraza clandestina con capacidad máxima de quince cubiertos; tres veces por semana servían un menú de cinco pasos que variaba constantemente.
Año y medio después, ya habían creado juntos más de 300 platos totalmente diferentes. Fue un trabajo de laboratorio, pero la clandestinidad ya había llegado a su límite, llegaba el momento de avanzar al siguiente nivel: abrirlo al público. Para ello, reconvirtieron una antigua fábrica de pastas ubicada en Núñez.

Hoy en día, LUPA cuenta con un menú de doce platos, entre pequeños y medianos, pensados para pedir entre dos y cuatro por persona, dejando así que cada comensal arme su propio camino.
No hay platos principales ni entradas, cada uno tiene un tamaño similar, y van saliendo de la cocina a medida que están listos, generando así una experiencia que se puede describir “por pasos” pero más descontracturada ya que se va armando dependiendo de la cocción de los platos.
La experiencia que se genera es compartida, ya que la idea es ir probando un poco de cada cosa y debatir acerca de los platos y las preferencias personales. Si son varias personas es muy probable que se llegue a descubrir toda la carta. Son platos que despiertan la curiosidad de descifrar los ingredientes, y donde se puede ver la gran influencia de la cultura gastronómica francesa que heredó Paul en su época de estudiante.

El menú cambia constantemente en base a la estacionalidad de los productos y la curiosidad de los chefs, por lo que volver a LUPA siempre puede ser una experiencia nueva que vale la pena probar.
El local es pequeño, por lo que es aconsejable reservar previamente, tiene una decoración sutil pero creativa y una muy buena iluminación. Se puede ver la cocina y a los chefs en movimiento desde las mesas, lo cual lo vuelve un poco más familiar. Los mozos brindan una gran atención, explicando cada plato y haciendo acertadas recomendaciones.
Es un restaurant que te hace sentir cómodo. Una experiencia distinta, muy recomendable.

Dirección: O´Higgins 3424, Nuñez.
Abierto: martes a sábados, de 20 a 24 horas.
Reservas: 011- 5038-3523
Precio: $$$

Texto | SOFÍA HOLLANDER • [email protected]
Fotos | Gentileza Lupa